Incluso en estos tiempos de felicidad en tierra firme, bajo la seguridad que proporciona una casa de habitaciones cuadradas (o casi), me sorprendo a mí misma permitiéndome soñar con un farero que vive en una isla, cuenta estrellas y enciende cada noche la luz para guiar a los que navegamos a oscuras.
Qué cosas tiene el subconsciente...
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