Desde un lado al otro de los cinco continentes, del norte, del sur, del este, del oeste, del centro y a veces hasta de otros planetas. Cada vez tengo más clara mi esencia universal, mi identidad como ciudadana del mundo entero, mis raíces enterradas en cientos de miles de lugares aún por descubrir. Tras noches de colchones prestados y días de sal, cloro y humedad, me reafirmo en mis ganas de ser esponja de sensaciones, culturas, idiomas y maneras de pensar.
y es lo más bonito
ResponderEliminarque grande! :)
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