lunes, 13 de diciembre de 2010

-Estas pastillas son un poco fuertes, como su carácter, ¿verdad?

-¿Esto va de hacer metáforas con mis pastillas de menta?

-No, no, escucha, verás; al principio solo aguantas el picor en pequeñas dosis, ¿no? Bien, pues con el tiempo ese picor empieza a gustarte, ¿entiendes? Les coges el gustillo, ¿vale? Pero te asusta, porque temes que algún día en el mercado se agoten esas pastillas y entonces… ¿Qué harás? Sí, comprarás unos caramelos de eucalipto o unos chicles de canela, pero… ¿Sabes qué? Ya no habrá en el mercado nada que te satisfaga, vaquero.

1 comentario:


  1. y después resulta
    que esas pastillas cuando las pruebas
    todos
    todos
    los días pierden su sabor,
    entonces las dejas,
    pero la verdad, no hay nada como volver a ellas.

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